Deprimente

Llorar, no me dan ganas de nada más. Me duele lo que pasa, bastante, ¿pero qué puedo hacer?

Siempre me cuestiono por lo que hago. Trato de hacer lo mejor, pero no, eso no ayuda en absolutamente nada. Maldita sea. ¿Qué puede uno hacer?

Maldita violencia, uno quisiera que la gente simplemente pensara que para vivir bien, solamente se necesita respetar a los otros. Pero no. Siempre estarán los malparidos (sí, insulto, tengo que explotar de alguna manera) violentos, que solamente piensan (¿piensan?) que con el poder ganado gracias a que intimidaron a otros serán respetados.

¿Y los que simplemente hacemos lo que podemos para vivir? ¿los que no queremos que nos tomen como parte de su juego?

Por razones como esta es que me quiero ir de este país. Que el problema es la educación, no lo creo. Que el gobierno es corrupto, pues sí, para nadie es un secreto, pero no es justificación para matarnos así. Otras veces pienso que irme no es solución para nada. Arriesgarse y morir defendiendo cosas justas es mejor, así se "es alguien en la vida", ese discurso barato para el que lo preparan a uno, si sobrevive.

Creí que esos recuerdos de infancia tan dolorosos (balaceras a cualquier hora, muertos, todo eso ligado a la violencia) se habían ido. Pero no. Yo sé que muchos otros tenían que vivirlo, pero que eran menos que antes, que la cosa iba en disminución, que un día no habría más. Pero todo es cíclico, todo va y vuelve. Es ahí cuando pienso que no vale la pena prepararse para un mejor futuro, porque no hay tal mejor futuro.

Comentarios

Entradas populares de este blog

A veces lo que más duele resulta ser lo mejor

La llegada

Canción.