Un cuento viejo.
Un texto viejito, que escribí para una clase cuando estaba en la UdeA, de una de las materias que no era de mi carrera que más llegaron a interesarme (paradojas de la UdeA que no quiero recordar) El texto está tal cual, sin cambios. No quise pulir lo malo que haya podido escribir. Tiene toda la rabia del momento. Los nombres aquí incluidos, así como los hechos, sobra decir, no tienen que ser completamente ciertos ni completamente ficcionales. RUIDO DE DESECHOS Cayó al suelo y no hizo ningún tipo de ruido. La ciudad no permitía que ninguno de los cientos de miles de pequeños ruidos que llegaban a su suelo se escuchara. Se tenía conocimiento del ruido de estos desechos porque siempre se los llevaban por delante, pero no hacían nada para que fueran retirados de allí. Todos se excusaban en los “escobitas”, aquellas personas que trabajaban arduamente recogiendo lo que los otros tiraban sin compasión: “es para darles trabajo”, así se lavaban todos las manos. Aurelio llegó a este oficio por p...